El día de hoy se celebra su fortaleza, su persistencia y su inspiración que brindan día con día a quienes les acompañan. Su infinita capacidad de reconstruirse ante la adversidad, su voluntad de avanzar y seguir aprendiendo, de transformar desafíos en oportunidades, de seguir adelante a pesar de lo difícil u oscuro que pueda ser el camino. Reconozcamos en cada mujer su fuerza y su esencia, que Dios y los Maestros sigan alimentando esa fortaleza para superar los obstáculos que se presenten y la sabiduría para aprender de los mismos y con ello redescubrir los valores reales, los cuales les dan sentido a los principios de la familia y crecimiento para las generaciones actuales y futuras.